Sí, ya sé, que nunca alguien seré.
Sé de sobra que jamás tendré obra.
Sé sí que no sabré de mí.
Pero ahora, mientras dura esta hora,
esta clara y serena noche de luna llena,
Sé de sobra que jamás tendré obra.
Sé sí que no sabré de mí.
Pero ahora, mientras dura esta hora,
esta clara y serena noche de luna llena,
Esta paz en que estamos,
dejadme que me crea
lo imposible que yo sea.
Fernando Pessoa.
Recordando una tarde de invierno
dejadme que me crea
lo imposible que yo sea.
Fernando Pessoa.
Recordando una tarde de invierno

A veces, los gatos maúllan a lo lejos, pero nosotros estamos tan preocupados con nuestras hipotecas y nuestras notas medias que ni nos molestamos en escuchar lo que quieren decirnos.
Para aquella que no sabe que decir, que se a perdido de tanto girar, decirla que escuche bien, que seguro que le llega el arrullo lastimero de algún gato, y ese sonido que le traera el viento seguro que le cierra su particular caja de Pandora, solo has de estar atenta
2 comentarios:
NO sé si debo o quiero darme por aludida, espero que no sea demasiado tarde para aprender a escuchar a los gatos...Tal vez cuando se está tan perdida te has alejado ya tanto de todo que es imposible escucharlos, pero prometo prestar atención.
Un beso fuerte.
Me encanta ese poema, desde la primera vez que lo leí en casa de cierta exprofesora. Lo grabé a fuego, lentamente, es precioso.
Un gatito maullando, maullando, a veces sí les hacemos caso, sólo tienen que tener un poco más de paciencia.
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