No hay peligro a la vista: ya puedo salir de mi madriguera. Todo va bien. Todo marcha sobre ruedas. Las cosas están dentro de su vulgar rutina: todas las cosas en su sitio. El tiempo corre. La gente muere y la gente nace y la gente muere. Pero todos gente y, todos personas.
Hay mariposas revoloteando como duendecillos traviesos en mi estómago.No me dejan vivir: casi ni mirar. Dentro una flor nace. Siento...siento....un amor tal que mi mano baila al intentar describirlo. Plenitud, compañía, seguridad, confianza, amor...¿amor? ¿existe el amor?No, el amor no existe, solo es una ilusión, una faceta de la realidad que realemnte no sirve para nada ¿para qué queremos el amor? ¿de qué sirve enamorarse si después te dan con la puerta en la cara?. Se debería inventar una palabra para expresar lo que yo siento, que no es amar ni querer... pero que es sublime.
Inmensidad, respiración. Aún todo en su lugar, hay gente enamorada que ni sabe que lo está, la mujer que rechazó un menage a trois sigue en clase, riendo lo que el pan que tenemos por profesor de matemáticas dice. Echo se menos a la lectora de cuentos para duendes. Hay una Amanda perdida, vetada por la amistad y otra chica dulce y divertida que pasea por la clase de vez en vez.
Mi vida, mi mundo, mis preocupaciones: mi bandeja.
Todo marcha bien, a su ritmo, sin complicaciones
martes, 13 de noviembre de 2007
Y calado en negro...
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1 comentario:
No dejes que las no preocupaciones te frenen, no debes bajar la guardia... los duendes se acercan...
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